SERVICIOS
TERAPIA INFANTIL

Buscamos comprender el malestar del niño o la niña en relación con su entorno, especialmente el familiar, escolar y social. Más allá de centrarnos únicamente en la conducta o los síntomas, trabajamos en la mejora de la comunicación, los vínculos y las dinámicas que influyen en su desarrollo emocional y conductual. Involucramos a la familia como parte activa del proceso terapéutico, potenciando los recursos de todos los miembros para favorecer el bienestar del menor.
¿EN QUÉ PODEMOS AYUDAR?
- Dificultades emocionales: miedos, ansiedad, tristeza, baja autoestima.
- Problemas de conducta: rabietas, desobediencia, comportamientos disruptivos.
- Dificultades en la relación familiar: conflictos con figuras de referencia, cambios en la estructura familiar (separaciones, adopciones, nuevos miembros).
- Dificultades escolares: falta de motivación, problemas de atención y concentración, adaptación a nuevas etapas educativas.
- Problemas en las habilidades sociales: aislamiento, dificultades para relacionarse con iguales.
- Procesos de duelo o pérdidas significativas: fallecimientos, mudanzas, cambios de colegio u otros entornos importantes.
- Acompañamiento en situaciones de crisis vital: enfermedad de un familiar, situaciones de violencia o conflicto en el entorno cercano.
TERAPIA PARA ADOLESCENTES
La adolescencia es una etapa de grandes cambios personales, familiares y sociales. Entendemos que las dificultades que aparecen no se dan de manera aislada, sino en interacción con el entorno del adolescente. Por ello, trabajamos no solo con el adolescente, sino también con la familia y, cuando es necesario, con su contexto escolar y social. El objetivo es acompañar en la construcción de su identidad, mejorar la comunicación en casa y dotar a la familia de herramientas para atravesar esta etapa de manera más saludable.
¿EN QUÉ PODEMOS AYUDAR?
- Dificultades emocionales: ansiedad, tristeza, irritabilidad, baja autoestima.
- Problemas de conducta: rebeldía, conductas de riesgo.
- Conflictos familiares: problemas de comunicación en el entorno familiar, discusiones frecuentes, tensiones en la convivencia.
- Problemas escolares: desmotivación, absentismo, dificultades de adaptación a nuevas etapas educativas.
- Relaciones sociales: aislamiento, dificultad para integrarse en grupos, conflictos con iguales.
- Identidad y autoconcepto: inseguridades, dudas sobre la propia identidad, dificultades en la construcción de proyectos de vida.
- Procesos de duelo y cambios vitales: separaciones parentales, fallecimientos, mudanzas, cambios significativos en la dinámica familiar.

TERAPIA PARA ADULTOS

La terapia con adultos parte de la idea de que las dificultades personales no ocurren de manera aislada, sino que están profundamente relacionadas con las experiencias, vínculos y dinámicas familiares y sociales. El trabajo terapéutico busca comprender la historia de cada persona y cómo esta influye en su presente, potenciando los recursos personales y relacionales para afrontar los retos actuales. El objetivo es promover el bienestar emocional, mejorar las relaciones significativas y favorecer el desarrollo personal.
¿EN QUÉ PODEMOS AYUDAR?
- Ansiedad, estrés y preocupaciones recurrentes.
- Depresión y dificultades emocionales: tristeza, apatía, falta de motivación.
- Autoestima e inseguridad personal.
- Gestión de conflictos en el ámbito familiar, laboral o social.
- Dificultades en las relaciones interpersonales: comunicación, vínculos, aislamiento.
- Procesos de duelo y pérdidas significativas.
- Adaptación a cambios vitales: maternidad/paternidad, rupturas, mudanzas, cambios laborales.
- Violencia de género y relaciones dañinas.
- Crecimiento y desarrollo personal: búsqueda de sentido, toma de decisiones, proyectos de vida.
TERAPIA FAMILIAR Y DE PAREJA
La terapia familiar y de pareja se centra en las relaciones y dinámicas dentro de la familia y la pareja, entendiendo que los problemas de un miembro o de la relación afectan al conjunto. El objetivo es mejorar la comunicación, fortalecer los vínculos y favorecer la resolución de conflictos, involucrando a todos los miembros relevantes en el proceso terapéutico. Trabajamos con herramientas que ayudan a cada persona a expresar sus necesidades y a construir acuerdos que promuevan la armonía y el bienestar en la relación o el sistema familiar.
¿CUÁNDO PUEDE AYUDAR?
- Dificultades de comunicación: malentendidos, discusiones recurrentes, falta de escucha.
- Conflictos entre miembros: padres e hijos/as, hermanos/as, o conflictos de pareja.
- Distanciamiento afectivo o problemas de intimidad en la pareja.
- Celos, desconfianza o inseguridad en la relación.
- Cambios vitales: separaciones, divorcios, nuevas parejas, mudanzas, llegada de nuevos miembros.
- Crianza y educación de los hijos/as: desacuerdos sobre normas, límites o valores.
- Conductas problemáticas que afectan al conjunto: comportamientos disruptivos, problemas emocionales.
- Procesos de duelo o pérdidas significativas que impactan en la dinámica familiar o de pareja.
- Necesidad de fortalecer vínculos y cohesión familiar: mejorar la convivencia, la colaboración y el apoyo mutuo.

